Guía para usar el visor de primas de riesgo dinámicas
Este visor de primas de riesgo dinámicas está pensado como un complemento a otros
esquemas de planificación más básicos. No pretende decirte cuánto riesgo deberías asumir
ni cuándo ajustar tus bloques, sino ayudarte a ver cómo cambia un ejemplo sencillo
cuando la compensación adicional del bloque dinámico se mueve dentro de distintos
rangos. El uso es secuencial. Primero defines una aportación periódica orientativa y un
horizonte temporal, por ejemplo 15 años. Después eliges un rendimiento medio hipotético
para el bloque defensivo y un rendimiento medio para el bloque dinámico en un escenario
de prima de riesgo “normal”. A partir de ahí, introduces uno o dos escenarios
alternativos en los que esa prima se comprime o se amplía, por ejemplo reduciendo o
aumentando unos puntos porcentuales la diferencia entre ambos bloques durante ciertos
tramos. La herramienta calcula la trayectoria acumulada para cada escenario y la muestra
en un gráfico, de forma que puedas comparar cómo se separan o se acercan las líneas con
el tiempo. Imagina que aportas 200 unidades monetarias al mes durante 15 años, con un 60
por ciento asignado al bloque defensivo y un 40 por ciento al dinámico. En el escenario
central podrías suponer una diferencia moderada entre ambos bloques; en el escenario de
compresión, esa diferencia se reduce varios años; en el de expansión, se amplía. Verás
que el resultado final puede cambiar de manera notable según el comportamiento de la
prima de riesgo, incluso manteniendo constantes tus aportaciones. El sentido de este
ejercicio no es buscar el escenario “correcto”, sino entender que tus decisiones
descansan sobre supuestos que pueden no cumplirse. El visor te ayuda a documentar esos
supuestos, a ver qué parte del resultado depende de la variabilidad de la prima y a
preparar preguntas concretas para una persona profesional regulada. Los resultados
pueden variar de forma amplia respecto a cualquier ejemplo y la rentabilidad pasada no
asegura comportamientos futuros, por lo que la herramienta no debe utilizarse como base
única para decisiones de asignación de riesgo. Tampoco incorpora todos los costes,
impuestos ni cambios personales. Un uso prudente consiste en revisar periódicamente tus
escenarios, anotar por escrito qué te haría replantear tus hipótesis y tratar estos
gráficos como material de trabajo para tus revisiones, no como promesas de lo que va a
ocurrir.